Esta mañana, en un vuelo hacia Bucarest, comencé a leerme El ala izquierda, de Cărtărescu (traducido por la maravillosa Ochoa de Eribe). Bien. Yo, que siempre he ido de outsider («verás, es que solo he leído su poesía y sí, no está mal»), me voy a poner un puntito en la boca. Menuda locura de libro.
about 2 months ago