Nydia🥳 4 months ago
Alfred Nobel, un señor que inventó la dinamita, planeaba un día los premios con unas copas: “Ciencia, literatura…”.
Después de varios tragos y en modo "os quiero mucho", soltó: “¡Eeenga, y el de la paz también!”.
Más optimista que el que inventó el nombre del imperdible.
Así nació este premio.