«Hemos llegado para quedarnos», dice la gaviota que, sobre la barandilla de mi balcón, ensaya miradas que evocan océanos, para dárselas de bien viajada. «No es para tanto, ni que hubieras conocido a Moby Dick», le digo. «No, pero una vez me posé en el barco de Chanquete», dice.
2 months ago