loading . . . La onda expansiva del ataque contra Irán La onda expansiva del ataque contra Irán Compartir
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5 de marzo de 2026
**Dar sentido al caos es difícil.** Pero los cinco largos días transcurridos desde que Estados Unidos e Israel lanzaron una operación militar contra Irán ya han dejado algo claro: que este no es un ataque supuestamente quirúrgico, definido en el tiempo y el espacio, sin reverberaciones regionales. La anunciada y previsible respuesta de Irán, centrada pero no limitada a objetivos estadounidenses en los países del golfo Pérsico, lleva este conflicto a una nueva dimensión.
Son tantas las piezas del tablero que se hace difícil discernir el futuro del periodo histórico que se desencadenó con el inicio del ataque, el sábado 28 de febrero. La pregunta ya no es si esto es una guerra regional —lo es—, sino cómo afectará a cada uno de los actores implicados.
Estados Unidos. Envalentonado tras la operación contra Nicolás Maduro en Venezuela, de la que Washington salió más indemne de lo que analistas y voces diplomáticas preveían en un principio, y con otro ataque contra Irán —la guerra de los 12 días del pasado junio— aún fresco en la memoria, Donald Trump se lanzó a una de esas aventuras militares en las que había prometido no embarcarse. El sector más aislacionista del movimiento MAGA le pide que no envíe tropas a Irán, una decisión clave para saber cuál será el futuro de este conflicto. En un año de elecciones de medio mandato, y con temas espinosos sobre la mesa como los archivos Epstein y sus políticas antinmigratorias, la imagen internacional de fortaleza y mando de Trump está ahora en juego y desempeñará un papel importante en su decisión de alargar el ataque o marcharse antes de que sea demasiado tarde. Si es que eso es posible.
Israel. El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, es quien se mueve mejor en el caos. Su obsesión primigenia era acabar con el régimen iraní, y el asesinato del ayatolá Alí Jamenei ya es un gran triunfo para él. Esta es su guerra, Estados Unidos lo ha seguido hasta aquí, y Netanyahu hará todo lo posible por perpetuar los ataques contra el régimen iraní y seguir reconfigurando, a su antojo, el mapa regional.
Guerra en la región. Irán ha lanzado diferentes ataques contra los aliados árabes de Estados Unidos en la región. Qatar, Emiratos Árabes Unidos, Baréin, Kuwait y Arabia Saudí están ya de forma definitiva en el campo de Estados Unidos (¡e Israel!), y en su mano está —con las complejas diferencias que tienen, con sus intereses a veces contradictorios— presionar a Washington para bajar el volumen, algo necesario para que la economía capitalista global y todo lo que representan estos países siga fluyendo.
En Líbano, la milicia chií Hezbolá, aliada de Irán, se ha reactivado con ataques en el norte de Israel, que ha respondido con bombardeos en varios puntos del país, también en la capital, Beirut. Allí asoma de nuevo el miedo a una guerra civil que, una vez más, viene alentada desde fuera. En Europa, unanimidad en la diferencia. Alemania se ha plegado a Estados Unidos, el Reino Unido ha sido ambiguo —se negó a apoyar el ataque para luego permitir el uso limitado de sus bases—, Francia ha hecho un discurso crítico pero ha elegido bando y España ha negado el apoyo a Washington. Crece la certidumbre —con ataques como el de Irán contra una base militar británica en Chipre— de que la acostumbrada equidistancia europea no será fácil de vender a los actores directamente implicados.
Lo más difícil es saber qué está ocurriendo en Irán. Tras el asesinato de Alí Jamenei, el régimen se prepara para cambiar de máscara, con un rol aún más central de la Guardia Revolucionaria, y resistir. ¿En qué puede mutar todo esto? ¿Qué papel puede desempeñar la oposición? ¿Cómo reaccionará la población civil? Como siempre, esa es una de las páginas olvidadas. Más de un millar de personas han muerto desde el inicio de la ofensiva, según medios estatales iraníes.
Repasamos, a través de fotografías, estos días de destrucción y caos en Irán y más allá de sus fronteras.
Leo Correa / AP
Israel lanzó su ataque contra Irán y después hizo sonar la alarma nacional ante la previsible respuesta iraní y de sus aliados. En la imagen vemos cómo un proyectil impacta contra el agua en la bahía de Haifa, en el norte de Israel, el mismo sábado 28 de febrero. En esta zona cerca de la frontera con Líbano se halla otro de los frentes de esta guerra, que además tiene una dinámica propia. En su habitual guerra asimétrica, Hezbolá —desde el sur de Líbano— e Israel —golpeando desde el aire donde sea necesario— intercambian golpes en una espiral que puede sumir Líbano, ese frágil país de Oriente Medio que tan a menudo sufre las guerras de otros, en un nuevo conflicto interno.
Vahid Salemi / AP
Una solitaria pancarta del ayatolá Alí Jamenei en las calles de Teherán el 1 de marzo de 2026, cuando ya se había confirmado la muerte del líder supremo iraní. Descabezar el régimen era uno de los objetivos de la operación de Estados Unidos e Israel, y lo consiguió enseguida. Pero eso no quiere decir que no pueda regenerarse, mutar o arrastrarse. Si algo ha demostrado en estas décadas de represión contra su propia población es que es un sistema que no depende de una sola persona, y que tiene resortes políticos y económicos suficientes como para mantenerse en el poder por todos los medios. El plan de Trump y Netanyahu en Irán es que no hay plan, y el futuro del régimen es igual de imprevisible.
Fotografía difundida por el Departamento de Medios Extranjeros de Irán.
Las tumbas, vistas desde el aire, que se preparan para las víctimas de uno de los ataques más duros y comentados en los primeros días de guerra. Un bombardeo estadounidense-israelí contra una escuela femenina en Minab (sur de Irán) que el 28 de febrero mató a 165 personas, la mayoría de ellas niñas, según las autoridades iraníes.
Khalil Hamra / AP
Manifestantes queman un retrato de Donald Trump durante una protesta ante el consulado israelí en Estambul el domingo 1 de marzo, un día después del inicio del ataque contra Irán.
Ebrahim Noroozi / AP
La otra cara de la moneda. Iraníes en el exilio participan en una manifestación de apoyo al ataque de Estados Unidos e Israel en la puerta de Brandenburgo (Berlín). 1 de marzo de 2026.
Xinhua / Abaca Press / Contacto Photo
Fotografía de larga exposición tomada el 28 de febrero, el mismo día del inicio del ataque, que muestra la estela de los misiles del sistema de defensa israelí en Tel Aviv. En las semanas previas a la operación militar, el régimen iraní ya había amenazado en varias ocasiones con desatar el caos en la región si esta se producía. Irán tuvo tiempo para pensar cuál sería su respuesta y esta se activó inmediatamente después de los primeros ataques. Aunque Irán tiene una capacidad balística que siempre ha intentado ampliar, la sofisticación del sistema antimisiles de Israel es un recordatorio de la asimetría de fuerzas en Oriente Medio.
Ohad Zwigenberg / AP
Civiles israelíes a cubierto después de que suenen las sirenas antiaéreas para avisar de cohetes lanzados por Irán. Este grupo acudía en Beit Shemesh al funeral de Sarah Eilmelech y su hija Ronit, que murieron por el ataque de un misil iraní. Al menos una decena de personas han muerto por los ataques en Israel desde el sábado, según los servicios de emergencia israelíes.
Altaf Qadri / AP
Un hombre con su maletín se aleja, impertérrito, de un almacén en llamas en la zona industrial de la ciudad de Sharjah, en Emiratos Árabes Unidos, el 1 de marzo de 2026. Los ataques de Irán en la vecina Dubái están diseñados para asustar a un sistema económico dependiente de la energía y los negocios globales.
Altaf Qadri / AP
Pasajeros frustrados tras el cierre del aeropuerto internacional de Dubái. 1 de marzo de 2026.
Hussein Malla / AP
Columna de humo en el barrio de Dahiyeh, al sur de Beirut, uno de los objetivos habituales de la aviación israelí. Líbano está de nuevo en el alambre. La milicia chií Hezbolá ataca a Israel y el Gobierno libanés teme verse envuelto en otra guerra.
Mohammed Zaatari / AP
Personas desplazadas huyen de los ataques de Israel en el sur de Líbano. Se dirigen a Beirut desde la ciudad sureña de Sidón. 2 de marzo de 2026.
Hamid Vakili / AbacaPress / ContactoPhoto
Ataque aéreo de Estados Unidos e Israel contra la torre Azadi, en Teherán, el 3 de marzo de 2026.
Parspix / ABACA / Abaca Press / ContactoPhoto
Las consecuencias de un bombardeo contra la plaza Ferdowsi, en el centro de Teherán, el 3 de marzo de 2026. Trump ha dicho que el ataque de Estados Unidos e Israel podría durar “cuatro o cinco semanas”, pero también que su país podría ir “mucho más allá” si es necesario. Todos los escenarios están abiertos.
Altaf Qadri / AP
Irán conoce los intereses económicos de los países de la región y sabe qué debe golpear. En este caso, lanzó el ataque de uno de sus drones contra una planta petrolera en Fujairah (Emiratos Árabes Unidos). Las autoridades del país árabe aseguraron que el dron iraní fue interceptado, pero el impacto de sus restos produjo esta explosión y columna de humo. https://www.revista5w.com/temas/conflictos/la-onda-expansiva-del-ataque-contra-iran-158379?token=e7c7023fd868c37f74779b61c4dec43f