La paradoja de dar un millón de premio literario, pero luego no poder comprarlo en ningún aeropuerto español como en Lisboa (Fnac) o Milán (Feltrinelli) porque la gestión de espacios comerciales de AENA es un absoluto disparate.
Como mucho, un "Padre Rico, Padre Pobre" de bolsillo en el quiosco.
add a skeleton here at some point
2 days ago