"Aumentó la cadencia de sus caricias, y la humedad se convirtió en torrente. Sus dedos chapoteaban en su sexo, que se había convertido en un bebedero de patos.
Desde el salón Jaime escuchaba los jadeos de su suegra, y no aguantó más: cogió su pene cual zambomba, y empezó a tocar". #ESCRIBECOMODELVAL
6 days ago