Perálvarez 1 day ago
En pleno fragor sexual de una noche estrellada, en el suelo de un elevado ático, desnudos los dos, ella solo le decía:
-Grítame Quirón
Él, sumiso y dócil, no dejaba de pronunciar ese nombre:
-Quirón, Quirón
Ella, fuera de sí, no podía reprimirse:
-Sí, sí, me gusta la fruta.
#microrrelato