Mirad, el empresario JAMÁS tiene la sartén por el mango. Si personas que vivían en barracones, cuyo único dinero eran los cupones para gastar en el ultramarinos de la factoría, que comían comida podrida y no poseían más que una camisa raída y unas albarcas iban a la huelga, nosotros también podemos.
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1 day ago