Por alguna extraña razón, Rebekah encontró adorable el enfado de Elena. Su forma de, por primera vez, comportarse acorde a la edad que tenía. Rebekah, que no había podido vivir aquello, no podía evitar ver la gracia en la situación.
— No conmigo, y menos Damon. No tiene nada para ofrecerme que yo »
add a skeleton here at some point
about 3 hours ago