Dándole vueltas aún a lo de Alonso y sin conocer el detalle de lo que pasaba en el vestuario, sí os puedo decir que no hay nada más frustrante para un entrenador que ‘predicar en el desierto’, que aunque sea un jugador no crea en ti. Se pudre todo y por más tiempo que dediques, no hay vuelta atrás
5 months ago