Cuando vuelven a mirarse, el rey aún tiene su gesto compungido por la culpa y el cansancio, y se mantiene con los ojos fijos en su Lancelot mientras él busca amainar su tempestad interior con el bálsamo que son sus palabras.
—Creo, Lancelot, que hay demasiado que enmendar—responde el rey, +
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26 days ago