loading . . . Del mito Kennedy al drama local: las historias de amor reales que hoy piden su serie Hasta el 12 de febrero pasado, la historia de amor (que terminó en tragedia) entre John F. Kennedy Jr. y Carolyn Bessette no era tema de conversación. Lo había sido, sí. En los noventa. Durante casi cinco años fueron una de las parejas más paparazzeadas de Nueva York: él, hijo del asesinado presidente John F. Kennedy y de Jacqueline Kennedy, pero también el soltero más codiciado de la Gran Manzana; ella, una mujer desconocida para la prensa, aunque magnética. Trabajaba como publicista de moda y era ejecutiva de relaciones públicas de Calvin Klein. A principios de febrero, con el estreno de la serie, las redes sociales volvieron a ponerlos en el centro de la escena. No solo por la historia: también por el estilo. Buena campaña de marketing, sí, pero también el momento justo. Ellos encarnaban una pareja chic que, adaptada a estos tiempos -donde las apariencias sí engañan-, resulta especialmente atractiva. Las nuevas generaciones empezaron a copiar su estética y crecieron las búsquedas para contrastar ficción y realidad. ¿La pelea a los gritos en Central Park fue real? ¿Ella usaba vinchas porque no se lavaba el pelo todos los días? ¿Estaban al borde del divorcio? Todo indica que sí, según diversas biografías y fuentes cercanas. TE PODRÍA INTERESAR: La revelación de Luisana Lopilato en el programa de Mario Pergolini: "Mi hermano me salvó la vida" Y, sin embargo, el mito persiste. A pesar de que la muerte los encontró el 16 de julio de 1999, a bordo de la avioneta que pilotaba John. Viajaban tres personas: la pareja y Lauren, la hermana de Carolyn. Fue otra tragedia para los Kennedy, en un momento en que ya se hablaba abiertamente de una "maldición". El final de la serie, emitido el viernes 27, dejó lágrimas y una pregunta inevitable: ¿y ahora qué sigue? Para los productores, el éxito ya estaba asegurado incluso antes del último episodio. En apenas un mes y medio, "Love Story" se convirtió en la miniserie más vista de la cadena en Disney+ y Hulu, con casi 30 millones de horas reproducidas. Y sí: va a continuar. Su creador, Connor Hines, deslizó que Elizabeth Taylor y Richard Burton podrían ser la próxima pareja elegida. El productor ejecutivo Brad Simpson, en tanto, sumó misterio: "Estamos pensando en una Love Story que se salga de lo común. Va a ser difícil encontrar una pareja de la vida real mejor que esta". Como no será tarea fácil, desde Argentina proponemos algunas alternativas. Nacionales, populares y con todos los condimentos: nada que envidiar. SUSANA GIMÉNEZ & JORGE "CORCHO" RODRÍGUEZ Un romance intenso, mediático y con sello de época. Se conocieron en 1998, cuando él era dueño de la empresa que organizaba los sorteos telefónicos del programa de Susana -luego envuelta en denuncias por fraude-. La conquista fue tan pública como cinematográfica: Rodríguez le enviaba todos los días rosas amarillas al estudio, un gesto que se veía en vivo y se volvió parte del ritual televisivo. La relación duró cinco años y combinó glamour, viajes y poder, pero también controversias y sospechas que rodearon al empresario. Incluso bautizó su chacra en Punta del Este como "Yellow Rose", en homenaje a esas flores. La ruptura, como el romance, fue intensa. Se habló de infidelidad pero dejó uno de los capítulos más enigmáticos en la vida sentimental de la diva. ¿Quién la interpretaría? ¿La China Suárez? Ups, cierto que eso a la Sú no lo gustó. FRANCO MACRI & FLAVIA PALMIERO Una relación que desafió prejuicios. Se conocieron en 1998: los presentó Daniela, sobrina de él y mejor amiga de ella. Rápidamente se convirtieron en una de las parejas más comentadas del país: él, uno de los empresarios más poderosos; ella, figura popular de la televisión. La diferencia de edad, más de 30 años, no impidió un vínculo intenso que duró dos años. Sin embargo, no todo era armonía: el entorno familiar de Macri, especialmente su hijo Mauricio, no habría visto con buenos ojos la relación. Palmiero siempre destacó el trato afectuoso de Macri, aunque el proyecto de vida los separó: él quería convivencia; ella, con hijos pequeños, no estaba en ese momento. La historia quedó como el romance más emblemático del empresario. Y aunque ella lo negó en reiteradas oportunidades, el rumor de una supuesta "mensualidad" posterior a la relación quedó instalado en el imaginario popular. Una versión que, dicen, persiguió a varias de las ex parejas de Franco. CARLOS MENEM & CECILIA BOLOCCO Una historia digna de novela política. Se conocieron en 1999 durante una entrevista en la Casa Rosada y la conexión fue inmediata, aunque menos ingenua de lo que podría parecer: lejos del galán clásico, Menem era, según quienes lo conocieron, un seductor hábil que supo desplegar su carisma para conquistar a una Miss Universo. Él, presidente argentino; ella, figura internacional de la televisión. El romance avanzó a gran velocidad: boda, exposición internacional y un hijo en común, Máximo. Se casaron el 26 de mayo de 2001 en Anillaco, pero el cuento de hadas tuvo un giro inesperado: pocos días después, Menem quedó bajo arresto domiciliario durante 167 días, acusado de tráfico de armas. Cumplió la detención en una quinta de Don Torcuato, con Bolocco como garante, hasta ser liberado por la Corte Suprema. Con el tiempo, la relación se desgastó entre rumores de infidelidad, distancia y diferencias de estilo de vida. En 2007 iniciaron el divorcio. Entre lujo, escándalo y poder, fue uno de los vínculos más icónicos (y controvertidos) de la política latinoamericana. MAURICIO MACRI & ISABEL MENDITEGUY Glamour, un pasado doloroso y ambición. Se conocieron a comienzos de los 90 y formalizaron en 1993. Los dos venían de historias fuertes: ella, marcada por el secuestro y asesinato de su pareja a manos del clan Puccio; él, por su propio secuestro. Isabel, heredera de la alta sociedad porteña, amante de los caballos y figura icónica del jet set, encarnaba el ideal de belleza y misterio de la época. Macri, en plena construcción de identidad frente a la figura dominante de su padre, encontró en ella un trofeo emocional y social. Se casaron en 1994, en una ceremonia íntima, pero rápidamente se convirtieron en una de las parejas más observadas de los 90. Menditeguy fue la estética de una década: esquiva ante la prensa, magnética en lo social, con una imagen híper producida que marcaba tendencia. Él la acompañaba incluso en ese juego de construcción pública. Pero el salto de Macri a la política tensó la relación. El divorcio, en 2005, fue tan resonante como el vínculo: millonario, conflictivo y rodeado de versiones, incluida la intervención de detectives privados. El final no sólo cerró una historia de alto perfil, sino también una etapa clave en la transformación de Macri hacia la vida pública. https://elcanciller.com/espectaculos/del-mito-kennedy-al-drama-local--las-historias-de-amor-reales-que-hoy-piden-su-serie-_a69cc196d85eb48a3c45a479a