loading . . . Reseña + entrevista: La seca de Txani Rodríguez Idioma original: españolAño de publicación: 2024Valoración: recomendable Txani Rodríguez es una autora ya conocida para los seguidores fieles de ULAD (por aquí están reseñadas sus novelas Si quieres puedes quedarte aquí y Los últimos románticos), y no solo para ellos: Los últimos románticos ganó el Premio Euskadi de Literatura, y tuvo una adaptación cinematográfica en 2024, lo que le dio a esta novela una visibilidad en mi opinión merecida. Ahora, en La seca, Txani Rodríguez vuelve a presentarnos a una protagonista femenina en lucha consigo misma y con el mundo. Nuria, esta protagonista, es una joven vasca que viaja con su madre al pueblo de la familia, en Andalucía: un pueblo que vive sobre todo del corcho, que ahora se ve amenazado por una plaga, la "seca" del título, que amenaza su modo de subsistencia. Durante el tiempo que pasa en el pueblo, Nuria tendrá que reconsiderar todas las relaciones que mantiene con las personas a su alrededor: con su madre, a quien quiere cuidar pero ambién controlar; con un antiguo amor de verano, Montero, corchero e hijo de corcheros; o con su amigo Milo, que decide visitarla (invitado por la propia Nuria) junto con su padre. Una primera, y gran diferencia entre Los últimos románticos y La seca, es que sus personajes protagonistas, a pesar de sus semejanzas, provocan respuestas muy diferentes en el lector: la Irune de Los últimos románticos es extravagante pero encantadora, solitaria pero solidaria; Nuria es arisca, contradictoria, pide atención y cariño, pero al mismo tiempo aparta a todo el que puede dárselo (a veces con razón, todo hay que decirlo). En cierto modo hace pensar en esas protagonistas de Sara Mesa (como Nat en Un amor) con las que no resulta fácil empatizar. Es, en todo caso, un personaje muy humano, capaz de luchar por salvar un río, pero incapaz de aceptar que su madre se eche novio. El contexto en el que se sitúa la acción es un elemento fundamental del libro: el pueblo de los corcheros no es un lugar idílico para que se refugien los urbanitas; es un espacio de conflicto entre diferentes concepciones del espacio, de la naturaleza, entre quienes lo viven y quienes lo visitan, entre quienes quieren explotarlo y quienes quieren protegerlo. Ya en obras anteriores, como Si quieres puedes quedarte aquí, la autora ofrecía una aproximación semejante al espacio rural, ambivalente y matizada en sus complejidades y conflictos, que no se presentan de forma maniquea (campo bien / ciudad mal, o viceversa), sino como formas diferentes de posicionarse ante el mundo y ante la naturaleza, aunque no todas igualmente legítimas: la plantación de aguacates, con el consiguiente consumo exorbitante de agua, no se compara con la extracción del caucho, mucho más sostenible. Lo cierto es que, con estos elementos, La seca es una novela algo oscura, mucho más oscura que Los últimos románticos que, a pesar de contener también su dosis de amargura, tenía más luz y más humor (y quizás por eso también me gustó más). Es en cualquier caso una nueva buena novela de una autora que va construyendo un universo de personajes no siempre entrañables, pero sí memorables. Sobre esto, entre otros aspectos, converso con Txani Rodríguez en la siguiente entrevista:
http://dlvr.it/TSdP8x